# TRATA DE PERSONAS

La Justicia confirma que Vía Bariloche ingresó de forma irregular a los peones chaqueños

Se complica la situación judicial del grupo Vía Bariloche en la causa por trata de personas. El Fiscal que interviene en el expediente determinó que los trabajadores fueron llevados escondidos a la estancia Cabaña Curaco, violando la cuarentena y la prohibición dispuesta por la Provincia de La Pampa. La Justicia ya tiene en su poder la filmación de las cámaras que podría demostrar en qué condiciones fueron trasladados los peones hasta Cipolletti. Una nota de Santiago Rey y Sebastián Premici.

30/06/2020
Santiago Rey

 

El Juez Federal de La Pampa, Juan Baric, tiene la llave para avanzar con la investigación por posible “trata de personas con fines de explotación laboral” en una de las estancias del Grupo Económico Vía Bariloche.

Las pruebas comienzan a sumarse en dos expedientes que coexisten: el que lleva adelante la Justicia provincial de La Pampa por la violación de la cuarentena, y la que en el fuero federal investiga la posible trata de personas.

En relación a la primera de ellas, el fiscal provincial Juan Méndez confirmó que 18 peones chaqueños fueron ingresados de manera ilegal -en plena cuarentena-, a la Estancia Cabaña Curacó, en General Acha. Se trata de los mismos trabajadores que, el 13 de mayo pasado, el Gobierno de la Pampa advirtió que debían cumplir con un aislamiento de 14 días al ingresar al territorio provincial por el puesto caminero Catrillo.

Sin embargo, Méndez pudo establecer que los trabajadores fueron ingresados ocultos por parte de Vía Bariloche, y llevados directamente a la estancia para que comiencen con las tareas de hacheo. Y son los mismos trabajadores que fueron escondidos dentro de un camión, situación que motivó al fiscal federal Leonel Barbella a iniciar la investigación por posible trata laboral. 

Fiscal Juan Méndez

La comprobación de que se trata del mismo grupo de personas llegó luego de cotejar el nombre de los trabajadores que fueron relevados por la policía de Cipolletti en la noche del 23 con el Documento Universal de Transporte con fecha 12 de mayo, donde consta la identidad de los mismos hacheros.

Oportunamente, el Fiscal Méndez ordenó una inspección ocular en Cabaña Curaco para determinar si allí estaban los peones. Cuando el funcionario del Ministerio Público y la Policía Rural de La Pampa llegaron a la estancia -el viernes 22 de mayo-, los trabajadores chaqueños habían sido sacados de apuro, en el remolque de un camión algunos y en la caja de una camioneta otros -tal como confirmó uno de los peones en diálogo con este medio-, y trasladados de urgencia a Cipolletti.

En esa localidad del Alto Valle rionegrino un vecino los vio descender del acoplado precintado e  hizo la denuncia de forma anónima; ese documento fue publicado por este medio y se puso en marcha la investigación que ahora pone en jaque a Vía Bariloche por un posible caso de trata de personas con fines de explotación laboral.

 

Medidas

 

El Fiscal Federal Leonel Barbella ya solicitó una serie de medida de prueba para determinar las condiciones de vida de los peones rurales, que fueron trasladados desde Chaco hacia General Acha. Los hacheros estuvieron diez días viviendo en condiciones de extrema precariedad y fueron sacados del campo de manera intempestiva; dejaron incluso toda la madera cortada en bolsones desperdigados por el campo arrendado y explotado por Vía Bariloche.

Como indicaron sucesivas notas de En Estos Días y Agencia Cadena del Sur, el acta policial en Cabaña Curaco dejó constancia de las condiciones de explotación en las que vivían los hacheros. En esa inspección -encabezada por el Fiscal Méndez el 22 de mayo- se encontraron tres campamentos precarios, abandonados. Las fotografías tomadas permitieron comenzar a reconstruir el rompecabezas sobre las condiciones de vida a las que eran sometidos los peones chaqueños.

 

Una de las principales medidas de prueba es el cotejo de las cámaras de seguridad de las inmediaciones del playón que Vía Bariloche tiene en Cipolletti, lugar al que fueron trasladados los peones en la noche del 23 de mayo. Esas imágenes fueron reclamadas primero por el fiscal rionegrino Martín Pezzetta, quien ya las remitió al Poder Judicial de La Pampa.

Centrado en la causa por posible violación de la cuarentena, el Fiscal Méndez avanza en la investigación del ingreso irregular de este grupo de peones a la estancia de Vía Bariloche. En ese marco, la semana que viene llamará a declarar, en calidad de imputados, a Germán Hirtz, administrador de Cabaña Curacó, y al dueño del campo alquilado por la famiglia Trappa.

Con estos nexos de causalidad ya establecidos, y con las medidas en prueba ya concretadas, el juez federal Baric tiene todo para avanzar en la investigación por trata de personas. Otra de las medidas de prueba que podrían realizarse tiene que ver con una nueva inspección dentro del campo donde eran explotados los hacheros.

A su vez, Barbella también le solicitó al Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) información sobre los peones que fueron sacados de Cabaña Curacó para poder ubicarlos con la intención de que brinden su testimonio ante el Area de Rescate de la Línea 145. También trabaja en el caso la Procuraduría contra la Trata y Explotación Laboral (Protex).

El pedido de imputación del administrador de la estancia, Germán Hirtz, dentro de la causa que investiga la violación de las medidas de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, es solo la punta del gran entramado empresarial de la famiglia Trappa, que cuenta con la infraestructura suficiente para trasladar desde Chaco hasta La Pampa a los peones, ingresarlos escondidos, explotarlos laboralmente, y luego ocultarlos para llevarlos nuevamente a Buenos Aires y Chaco.

Paradójicamente, la Justicia rionegrina parece ocupada en otras prioridades. Si bien un camión ingresó al territorio provincial con 18 trabajadores escondidos y precintados en el remolque, el Poder Judicial de Cipolletti pretende que dos de los trabajadores chaqueños que no tenían habilitación para circular declaren como imputados por violar la cuarentena.

Acorde con el Gobierno provincial y la Comisión Nacional Reguladora del Transporte (CNRT) que eligieron el silencio y no cuestionar el accionar de Vía Bariloche, la Justicia rionegrina se centra en la supuesta responsabilidad de los peones. Prioridades.