Dueño de Mi Bus compró una mansión en San Juan

Pedro Ponte no le paga el sueldo a los trabajadores de la empresa de transporte urbano en Bariloche, pero en San Juan adquirió hace un año una imponente casa, declarada patrimonio histórico. Miles de usuarios de los colectivos de Mi Bus siguen sin el servicio.

22/10/2020

 

Las fotos podrían ilustrar notas de la Revista Caras. El Chalet de los Aubone, de 1920, luce esplendoroso en la capital sanjuanina. La mansión es “expresión de esa época floreciente de la economía provincial”. Durante varios meses, los medios y vecinos de San Juan se preguntaron quién había adquirido la casa, luego de algún tiempo cerrada. En 2019 se develó el misterio: el comprador fue Pedro Ponte, titular del grupo Semisa, dueño de la empresa de colectivos Mi Bus.

La propiedad tiene una superficie de 3338,68 metros cuadrados, y el chalet una superficie cubierta de 668,76. “En su interior posee techos con escenas pintadas y grandes arañas de bronce. En su pasado, la casa se encontraba rodeada de viñedos, árboles, palmeras, alcanfores y guayabas”, describen los medios locales.

Pedro Ponte

Ponte posteó en su Facebook fotos de la propiedad, motivo de admiración de sus amistades. Por recato, Ponte no informó cuánto pagó por la mansión.

En Bariloche, Ponte no le paga a los choferes de la empresa Mi Bus y somete a miles de vecinos y vecinas a no contar con el servicio de transporte urbano de pasajeros. Son miles los que caminan diariamente a sus trabajos y cientos los trabajadores de la empresa que desde hace varios meses no cobran sus sueldos en tiempo y forma.

Desde el 9 de este mes y de manera continua los empleados de la empresa realizan un paro, exigiendo el pago de los sueldos de septiembre, así como el medio aguinaldo adeudado.

 

Los padecimientos de los usuarios de Mi Bus en Bariloche empezaron con la llegada de la empresa a la ciudad: escasas frecuencias, incumplimientos horarios, y reiteradas medidas de fuerza por los incumplimientos salariales con los trabajadores.

Soluciones para los pasajeros con problemas de movilidad, colectivos “bajos” y acondicionados, ampliación de ramales, son algunas de las promesas incumplidas desde 2017, cuando el Intendente Gustavo Gennuso le adjudicó de manera directa la prestación del servicio.

El funcionario municipal que debía controlar el cumplimiento de los términos del contrato, según reveló una investigación de En Estos Días, se vio beneficiado pocos meses después del desembarco de Mi Bus en la ciudad con la "venta" de una camioneta del grupo Semisa, a un precio, según dijo, muy conveniente. Se trata del Director de Tránsito y Transporte, Carlos Catini, quien justificó de esa forma el hecho de que directivos del grupo económico hubieran extendido una Tarjeta Azul a favor de Catini para que pueda manejar ese vehículo.

Gennuso y Ponte, durante la presentación de las unidades de Mi Bus

La caída de los subsidios nacionales, el aumento de los costos laborales y de repuestos, y la inviabilidad general del sistema, fueron los argumentos de Ponte y la empresa para justificar la pésima calidad del servicio.

Desde su desembarco en Bariloche Mi Bus no presentó los balances y ocultó de manera sistemática el resultado económico de la prestación del servicio, incluyendo los márgenes de ganancia. En 2020 la intervención de los vecinos organizados logró que esos números fueran presentados, aunque aún existe opacidad sobre la relación ingresos y egresos de la firma.

 

En el marco de la crisis permanente que marca la prestación del servicio de Mi Bus en Bariloche, el titular de la empresa adquirió por un monto cuyo número final se ocupó de no revelar, la mansión declarada patrimonio histórico en San Juan.

Pedro Ponte camina diariamente por las amplias habitaciones del chalet, hoy sede del conglomerado de empresas que conforman Semisa. El chalet que con el boleto más caro de la Argentina los usuarios de Mi Bus colaboraron para que Ponte comprara y disfrutara.