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Fin a la Constitución de Pinochet: una mirada desde el sur

Este domingo 25 de octubre quedará grabado en la historia de Chile: La ciudadanía aprobó de forma aplastante la apertura de un proceso que concluirá con la redacción de una nueva Carta Magna. Qué pasó en el sur chileno, reducto histórico de la derecha. Una nota de Gustavo Corvi (*).

26/10/2020

 

El domingo Chile vivió un resultado soñado para los triunfadores de cualquier proceso electoral en el mundo: un 78,24% de las preferencias no dejan lugar a dudas. Ese fue el resultado de quienes se inclinaron a favor de iniciar un proceso constituyente que ponga fin a la Constitución impuesta por la dictadura de Pinochet y la derecha política en 1980.

Pero qué hace que un país con una marcada tradición conservadora, con un alto nivel de concentración del poder, reciba esta verdadera bofetada electoral de parte de la ciudadanía.

Veamos un caso cercano, la Región de Los Lagos, dividida en cuatro provincias, y cuya capital es la ciudad de Puerto Montt. Ha sido históricamente una de las tres o cuatro regiones de Chile más conservadoras electoralmente hablando, con una marcada tendencia a la derecha política. Sin embargo, en este plebiscito, la opción por una nueva constitución, apoyada principalmente por los movimientos sociales tras la revuelta popular en Chile, obtuvo el 74,15%, casi triplicando el 25,85% obtenido por el rechazo, apoyado por la derecha política.

 

Paulo Vargas, periodista, investigador y documentalista de la Región de Los Lagos, además activo partícipe de este y otros procesos eleccionarios, plantea la tesis de la “renovación del padrón electoral”, entre otros factores por un efecto pandemia. El profesional explica que “se debe considerar la alta ruralidad e insularidad de este región en particular, y la concentración de un porcentaje muy importante de votantes en esas zonas, caracterizados primero por su avanzada edad y segundo por ser votos cautivos de la derecha política”.

“En esta zona -continúa Paulo- se ha practicado por generaciones, y lamentablemente en el Chile del siglo XXI también, lo que se conoce como el ‘acarreo de votantes’ que consiste en que determinados líderes o caciques locales financian transporte, ya sea terrestre o marítimo para trasladar a votar a estas personas del mundo rural, según les sean útiles a sus objetivos políticos. Este acarreo no se dio para este plebiscito, por el efecto pandemia”.

Para este periodista e investigador entonces, la tesis del “recambio del padrón electoral” se hace visible para quienes concurrieron a votar. En su caso, comenta, visitó “dos comunas, desde muy temprano y era evidente la existencia de un nuevo votante: ya no se vieron a los señores de sombrero manta y corbata que se solía ver en estos procesos, fueron reemplazados por jóvenes, muchos, de vestimentas informal, más relajados y en su mayoría que concurrían a votar por primera vez”.

Este nuevo actor social y político explica también la euforia tras el triunfo: miles de personas en Puerto Montt -una ciudad en cuarentena por la pandemia del Covid-19-, se volcaron a las calles para celebrar la victoria, a pesar de las prohibiciones y amenazas de la autoridad. Algo que se replicó en toda la región y el país, con o sin cuarentena.

 

Otro factor que permite explicar los resultados del plebiscito, es que esta consulta por una nueva Constitución no estuvo marcada por izquierdas ni derechas, sino por un sentir de descontento transversal de la ciudadanía frente a un cúmulo de injusticias y privatización de derechos y recursos, como la salud, la educación, el agua, el mar, entre otros. Todo esto, visibilizado con mayor fuerza a partir de la revuelta de octubre de 2019.

Así lo cree Marcelo Cárcamo, uno de los líderes que surgieron a partir de la revuelta social en Puerto Montt, y que ha vivido este proceso desde el día uno. Señala que “estos triunfos emocionan en parte a los que trabajamos y luchamos desde la calle. Sin embargo, este proceso recién comienza, lo ganamos luchando y padeciendo, y ahora debemos motivar a los que vienen detrás también para que no nos volvamos a dormir ahora que despertamos. Los resultados de ayer (por el domingo) son producto de que la gente se cansó de una clase política que ha hecho lo que ha querido con la dignidad y los derechos de la ciudadanía”.

Respecto al resultado del plebiscito, Marcelo señala que “hay que considerar que el actual presidente Piñera ganó con más del 50 por ciento de abstención, porque mucha gente hastiada de la política, se venía restando de participar y eso favorecía a los políticos. Esta vez, esa misma gente sí fue a votar, porque esta vez el voto representaba una reivindicación social, por más respeto, derechos y dignidad. Este no es un triunfo de las clases políticas, sino de las inmensas masas de personas en las calles”.

 

Otro factor que incidió en el aplastante triunfo por una nueva Constitución por sobre la de Pinochet, es el voto femenino. Tras la revuelta social, las mujeres pasaron a formar parte de la primera línea de las marchas y acciones de protesta. Basta recordar a las estudiantes secundarias, saltando los torniquetes del Tren Metropolitano en Santiago de Chile. En la región de Los Lagos no fue diferente.

El 8 de marzo de 2020, Día Internacional de la Mujer, sólo en la ciudad de Puerto Montt marcharon alrededor de 60 mil mujeres, de distintas corrientes y tendencias del feminismo, todas agrupadas e instalando un mensaje histórico de fuerza política. Las demandas por equidad de género, igualdad de trato laboral, y freno a los femicidios, entre muchas otras, llegaban para instalarse en una región, además de conservadora, particularmente machista.

Ana González, es presidenta de Lideracción, un Organismo No Gubernamental, que a su vez es miembro de la Liga Chile Contra la Violencia Hacia las Mujeres. Señala estar “muy contenta y satisfecha por los resultados del plebiscito. Sin duda el rol de las mujeres, que concurrieron a votar en masa, significaron también un gran aporte a cambiar la historia electoral, no sólo en esta región, sino en el país. Y se trató de un voto ciudadano que busca derechos, igualdad y el fin de la violencia de género, por eso la importancia del resultado”.

 

Así las cosas, el triunfo de una nueva Constitución en Chile, y en particular en la Región de Los Lagos, tiene una multiplicidad de factores que lo explican: geografía, pandemia, participación ciudadana, el voto de género. Todos ingredientes de la receta para el merecido triunfo de un pueblo que añora terminar con los últimos enclaves de una dictadura. 

 

(*) Periodista de Puerto Montt.