Quieren que el lago Escondido sea “monumento nacional”

La diputada nacional Fernanda Vallejos (FdT) presentó un proyecto de ley para declarar Monumento Natural al Lago Escondido, con el objetivo de “proteger este maravilloso espejo de agua”.

28/12/2020
Nacional

 

 

La Ley 22351 de Parques Nacionales define como Monumentos Naturales a “las áreas, cosas, especies vivas de animales o plantas, de interés estético, valor histórico o científico, a los cuales se les acuerda protección absoluta”. Y agrega que “serán inviolables, no pudiendo realizarse en ellos o respecto a ellos actividad alguna, con excepción de las inspecciones oficiales e investigaciones científicas permitidas por la autoridad de aplicación, y la necesaria para su cuidado y atención de los visitantes”.

En ese contexto, la Diputada Nacional Fernanda Vallejos presentó un proyecto para declarar el lago Escondido com o”monumento nacional” y así “proteger este maravilloso espejo de agua”.

"Se encuentran en disputa 14.000 hectáreas en la región patagónica, virtualmente privatizadas, con un recurso natural y económico fundamental como el Lago Escondido cuyo acceso está vedado a los argentinos. El empresario incluso utiliza guardias armados para reprimir visitantes", dijo la Diputada.

 

El Lago Escondido es de origen glaciar, de 7,13 km² de superficie y se encuentra ubicado a unos 770 msnm. En 1994 su área quedó en resguardo tras la sanción de la Ley provincial 2833, que creó el Área Natural Protegida “Río Azul-Lago Escondido”. Posteriormente, en 1999, la Legislatura aprobó la Ley 3267, que modificó el Área Natural Protegida y dejó al propio Lago Escondido fuera del resguardo provincial.

Vallejo recordó que "el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro falló en reiteradas oportunidades a favor de la apertura de caminos preexistentes a la construcción de la propiedad del empresario inglés".

La imposibilidad para que personas argentinas y turistas de otras partes del mundo puedan acceder a este lago, se inscribe en los intentos de privatización del agua, bien indispensable para toda vida. A principios de diciembre, se conoció que este recurso, que escasea en distintas partes del mundo, comenzó a cotizar en la bolsa de Wall Street, lo que da cuenta del interés de los grandes fondos de inversión globales por especular con su disponibilidad.

 

Los conflictos en torno al lago

 

El acceso principal al lago es un camino privado llamado “Tacuifí”, controlado por el magnate inglés Joe Lewis, cuya compra de las tierras en 1996 es investigada por la Justicia. Su titularidad a su vez es cuestionada por diversas comunidades originarias, organizaciones políticas, sindicales y por asociaciones civiles, entre ellas la Fundación Interactiva para la Promoción de la Cultura del Agua (FIPCA). Reclaman la libre circulación por esa vía para afianzar la soberanía nacional y provincial sobre el Lago y las tierras ocupadas por Lewis, quien es considerado como un usurpador extranjero del territorio nacional.

 

En total, se encuentra en disputa una extensión de 14.000 hectáreas en la región patagónica, virtualmente privatizadas, con un recurso natural y económico fundamental como el Lago Escondido cuyo acceso está vedado a los argentinos. El empresario incluso utiliza a guardias armados para reprimir a los visitantes. Esto a pesar de que la Constitución provincial establece en su artículo 73 “el libre acceso con fines recreativos a las riberas, costas de los ríos, mares y espejos de agua de dominio público”.

La empresa Hidden Lake SA de Lewis tiene 11.285 hectáreas, equivalente a un 7% de las tierras de San Carlos de Bariloche y es el segundo extranjero con mayor cantidad de hectáreas en la región, según un informe realizado por la Universidad Nacional de Río Negro junto con la Legislatura de esta provincia. El estudio explica que en 1996 Lewis compró alrededor de 12 mil hectáreas que circundan el Lago Escondido.

El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro falló en reiteradas oportunidades a favor de la apertura de caminos preexistentes a la construcción de la propiedad del empresario inglés. Actualmente, solo se puede acceder al lago a través de un complejo camino de montaña de 34 km de extensión. Las asociaciones denunciaron que por las maniobras dilatorias de la empresa en la Justicia, Lewis nunca liberó el camino.