Editan libro sobre el proceso de urbanización capitalista de la cordillera patagónica

Adrián Monteleone, profesor en Geografía y Magíster en Ciencias Sociales y Humanidades, desarrolló un trabajo que analiza los procesos migratorios, la especulación inmobiliaria, el boom turístico y las fragilidades ambientales. Aquí un resumen.

31/05/2021

 

El libro “Acceder al Paraíso. El paisaje como mercancía inmobiliaria en la cordillera patagónica” (Extramuro Ediciones. Buenos Aires) de Adrián Monteleone, realiza un análisis de las diferentes aristas del proceso de urbanización capitalista en la cordillera norpatagónica y en cómo el paisaje se transformó en mercancía inmobiliaria. Se describen los procesos de geohistóricos y políticos de gran parte de la cordillera patagónica, en paralelo a la construcción discursiva y simbólica que instaló en los imaginarios sociales y geográficos la idea que la cordillera patagónica es un “paisaje privilegiado” y exclusivo.

El análisis central del libro refiera a cómo se construyeron esas representaciones sociales y geográficas del paisaje patagónico, los procesos migratorios de los últimos veinte años y los distintos aspectos de la urbanización capitalista que logran recrearse en pequeñas localidades a partir de nuevas urbanizaciones con la idea de “vivir en el paraíso”. A su vez el libro analiza el rol de las políticas públicas y los gobiernos locales en la generación de la renta inmobiliaria y el impacto que ello trae en el ambiente con la paradoja de transformar -y a veces destruir-, la fuente misma de esa mercancía: el paisaje.

Las sociedades transforman el paisaje natural y cultural a lo largo de la historia a través de valores, sentimientos y diversas experiencias culturales, políticas y económicas que en muchos casos dejaran marcas visibles a lo largo del tiempo. Un ejemplo de ello pueden ser las élites conservadoras que reconfiguraron parte del paisaje patagónico con determinadas “marcas” de la cultura europea como por ejemplo la introducción de especies exóticas o los tipos de diseños arquitectónicos que darían al espacio una identidad paisajística de determinado sector social. Así, se construyeron imaginarios que cambiaron paulatinamente la percepción de la Patagonia andina como un lugar “exótico” o “épico”, recreando “el origen” o “la pureza” como fue el caso del Parque Nacional Nahuel Huapi y la valorización que de él realizaron las élites conservadoras.

Si bien en los últimos 30 años el turismo tuvo una fuerte influencia en la transformación del paisaje patagónico, a la par, el mercado inmobiliario se valió de diversas estrategias que aprovecharon esos imaginarios sociales para su expansión y transformación del medio natural. Así, con legislaciones lábiles, escasa fiscalización y facilidades de negociación con el sector político de muchos gobiernos locales, el mercado de tierras pudo ampliar su oferta mercantil de paisaje casi sin restricciones. Una de las principales estrategias de sector inmobiliario consistió en construir discursos publicitarios centrados en destacar las ventajas naturales del paisaje cordillerano como el bosque nativo, la vista a los cerros, las vertientes naturales o bien la cercanía a un Parque Nacional, como una forma de reforzar imaginarios de quienes desean vivir en “el paraíso patagónico” y pueden pagar esa exclusividad y privilegio.

 

El acento puesto por el discurso inmobiliario en las singularidades de los lugares, puede llegar a convertirse en dos contradicciones. La primera, donde “el paraíso perdido” se masifica, se fragmenta y se transforma, generando condiciones para su agotamiento, socavando así las características que lo hicieron un lugar privilegiado. Esto demuestra la paradoja de que el capital es el peor enemigo de sí mismo, ya que mientras transforma el paisaje en mercancía y obtiene una renta por su uso, también socava sus propias bases al perder ese capital paisajístico que lo convirtieron en exclusivo y monopólico.

La segunda contradicción consiste en que los pocos espacios privilegiados que restan, promueven la tendencia a generar “escasez” y por lo tanto un aumento del precio del suelo y los procesos especulativos asociados. Estas dos contradicciones van de la mano con la tendencia del mercado inmobiliario espontáneo a influir en el desarrollo territorial urbano y rural de los diferentes ejidos municipales, pese a algunos intentos aislados por regular la actividad que actúan como simples barreras contra la mercantilización descontrolada de la tierra y la concentración de la renta monopólica.

Se puede sintetizar que las políticas públicas urbanas desplegadas en los últimos 30 años en muchos municipios cordilleranos, promovieron reacomodamientos en la conformación de los precios del suelo y no interrumpieron el desarrollo inmobiliario espontáneo y la generación de renta inmobiliaria, más allá de algunos intentos por regular la actividad. Esto indica que las políticas de urbanización son impulsadas primero por el mercado inmobiliario y luego por el Estado municipal.

El carácter permanente de la urbanización capitalista implica la pervivencia y continuidad de la especulación inmobiliaria más allá de las acciones estatales que intenten regularla. De esta manera, “acceder al paraíso” puede leerse como un discurso en donde el paisaje se transforma en una mercancía más. ¿Es posible acceder al paraíso? Seguramente lo será, pero ¿para quién? y ¿a qué costo?


 

(*) Adrián Monteleone es profesor en Geografía y Magíster en Ciencias Sociales y Humanidades (UNQ) y se especializa en analizar problemáticas en torno al ordenamiento territorial y ambiental de la Patagonia. Contacto admonteleone@gmail.com

Disponible en Librería La Barca Bariloche. Mitre 520.