Se va a acabar, esa costumbre de negar… al pueblo mapuche

Los Intendentes de Añelo y Bariloche, y también Gobernadores, Senadores y Diputados repiten el relato de la inexistencia histórica de comunidades en la zona. Se trata siempre de áreas cruzadas por intereses extractivistas o inmobiliarios. ¿Falta de lectura o simple y llano racismo?.

22/08/2021
Adrián Moyano

Tropas argentinas en la Campaña al Desierto

El 6 de mayo de 1879, la 4ta División del Ejército Argentino acampaba en la confluencia del río Neuquén con el arroyo Curi Leivú, a seis leguas de la ruka de Purran. Las humaredas que divisaban al otro lado de las aguas inquietaban a los soldados. Valiéndose de prisioneros, Napoleón Uriburu -jefe de la columna- “invitó” a parlamentar al ñizol longko de los pikunche. El mayor Gomensoro, encargado de llevar el diario de la expedición, incluyó una meticulosa descripción de los loncos que se aprestaba a atacar. Con alguna imprecisión, explicó que el territorio de Purran se extendía desde la ribera derecha del río Neuquén hasta Lonquimay por el sur y desde la cordillera, unas 40 o 50 leguas al este, para limitar “al sureste con los Huilliches de Sahüeque”. Según la Inteligencia de la división, eran 22 las tolderías pikunche (gente del norte), conducidas por otros tantos loncos: Curaleo, Udalman, Cheuquel, Jancamil, Zúñiga, Guaiquillán, Thipaiñan, Cusiche, Queupo, Huenupi, Satuno, Henichulan, Sigñan, Currillán, González y Cheuqueya. Más allá de la ortografía de Gomensoro, puede advertirse que integraron su lista varios nombres que hoy identifican a comunidades mapuches en la provincia de Neuquén. Llamativamente, no mencionó a Rewkekura, cuyo espacio territorial seguía al de Purran hacia el sudoeste y se situaba antes que el de Sayweke.
Como localidad, Añelo no existía todavía cuando en sus inmediaciones se produjo un acontecimiento sustantivo de la Campaña al Desierto: el 20 de julio del mismo año, una partida que lideraba el mayor Saturnino Torres, “alcanzó a Baigorrita, muriendo éste en el combate con 5 de los suyos y tomando 25 de lanza y 33 de chusma prisioneros”, según el parte. Pero el informe del oficial directamente involucrado difiere un tanto del que redactó Gomensoro: la caída del longko rankülche se produjo el 17 de julio, cuando “éste había sido herido al tomarlo, y falleció ayer (18 de julio) en el camino”. No obstante, no fue como consecuencia de las heridas recibidas que dejó de existir, según asevera otra versión. Aunque no queda claro cuál fue su fuente, el historiador del Ejército Isidoro Ruiz Moreno, escribió que después de recibir un balazo y heridas de arma blanca, fue vendado para su traslado al campamento, pero el longko se arrancó las vendas, se arrojó del caballo en que iba y “hubo que matarlo”. El legendario Baigorrita perdió la vida muy lejos de su territorio de origen, en la actual La Pampa.
Una lectura a contrapelo de las fuentes castrenses evidencia con claridad la preexistencia mapuche al Estado y al pasar, digamos que testimonios españoles bastante más antiguos, demuestran la existencia de grupos que participaban de la gran cultura mapuche al este de la cordillera, ya en el siglo XVI. Pero pareciera que políticos y políticas no son muy afectos a la lectura. O bien, que son negacionistas.

Contagio

El último jueves, el intendente de Añelo, Milton Morales (Movimiento Popular Neuquino), tuvo que tragarse la manía negacionista que desde 2017 hasta hoy parece contagiosa entre gobernadores patagónicos, intendentes, senadores y diputados. Comunidades que integran la zona Trawün Ko (Confluencia) de la Confederación Mapuche del Neuquén, le exigieron “un desagravio y pedido de disculpas por haber negado la existencia mapuche en Añelo y emitir palabras de descalificación sobre nuestra organización en los medios de comunicación”. La semana anterior y con el ánimo de deslegitimar movilizaciones mapuches en Vaca Muerta, el funcionario había esgrimido en una radio AM de gran alcance que “históricamente, dentro del territorio del Añelo, nunca existieron comunidades”.

El intendente de Añelo se tuvo que desdecir

La organización replicó que “Añelo es territorio históricamente mapuche, incluso escenario de los últimos enfrentamientos que resistieron la invasión de la Conquista del Desierto”. Pero, además, “hoy en la zona hay numerosas comunidades mapuche: entre ellas Kaxipayiñ y Paynemil -que fueron nombradas por Morales en el audio-, pero también existimos con personería jurídica y pública notoriedad dentro del departamento Añelo las comunidades Lof Campo Maripe, Lof Wirkaleo, Lof Fvta Xayen (*). Además de las más de 70 comunidades que existen en lo que hoy es la provincia de Neuquén”.
Insistir en la no existencia mapuche “es una clara expresión racista y discriminatoria, con el agravante de que es un funcionario público que debería ser respetuoso de nuestros derechos y principal promotor del respeto a nuestra existencia y a la diversidad cultural. No es la primera vez que Morales y otros funcionarios se refieren en esos términos al Pueblo Nación Mapuche, emitiendo declaraciones que son contrarias el reconocimiento de nuestra preexistencia étnica y cultural, como marcan la constitución federal y provincial, la legislación vigente y los diversos tratados de derechos humanos, fundamentalmente los que pretenden evitar la discriminación racial”.
La Zona Trawün Ko subrayó “una vez más que son de una enorme gravedad las expresiones que niegan la existencia del Pueblo Mapuche y de todos los pueblos originarios, ya que han sido una constante histórica de los discursos de odio y racismo en Argentina, que han pretendido legitimar el genocidio. Por eso es que no permitiremos que nadie siga insultando nuestra memoria histórica. Como expresamos en la denuncia que presentamos al INADI, esperamos que se logre una sanción ejemplificadora para los funcionarios neuquinos”. Añelün significa amenazar en mapuzungun y en general, se admite que Añelo equivale a Médano de la amenaza.

Otro negacionista

A menos de 500 kilómetros al sur, el INADI recibió otra denuncia, esta vez por parte de la comunidad mapuche José Celestino Quijada, contra el intendente de Bariloche, Gustavo Gennuso (Juntos Somos Río Negro). La reacción se produjo “por sus afirmaciones que nos niegan como comunidad perteneciente a un pueblo originario”.

Gennuso, de espaldas a los derechos mapuches

Menos de un año atrás, la Municipalidad había convocado al lofche para “trabajar en abrir un camino de ingreso a la comunidad”; sin embargo, “ahora que tenemos un conflicto con Arelauquen nos desconoce negando nuestra identidad”. Si bien are lafken es otra denominación en mapuzungun que significa lago caliente, el cotizado country de ese nombre -emprendimiento del Grupo Burco- tampoco está muy interesado en historia y derechos.
La comunidad Quijada encuentra que la actitud de Gennuso “resulta discriminatoria, estigmatizante y por, sobre todo, exacerba peligrosamente a parte de la sociedad barilochense, generando reacciones de odio hacia nuestra comunidad y hacia todo el pueblo mapuche. Hacemos notar que las situaciones de violencia con frecuencia están precedidas de un contexto de elevada deshumanización y discriminación alentada por discursos erróneos y malintencionados”. Además, el jefe comunal tampoco evidencia mucha pasión por la lectura: “confunde conceptos básicos como pueblo y comunidad, repitiendo de manera textual argumentos brindados en escritos judiciales por el country Arelauquen”, resaltó el pronunciamiento.

Luisa Quijada, del lofche que tiene como incómodo vecino al country Arelauquen (foto Eugenia Neme)

Claro que la confusión no es inocente: “el derecho a la autoidentificación como indígenas, como miembros de un pueblo originario y como miembros de una comunidad mapuche está garantizado legalmente -artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional y segundo apartado del artículo 1° del Convenio 169 de la OIT-. La autoidentificación es un criterio político, limitativo del poder estatal y vinculado a la libre determinación”, recordó la comunidad Quijada. “Al negar nuestra identidad, el mandatario municipal, pretende que a nuestra comunidad no se le apliquen las convenciones internacionales, la leyes nacionales y provinciales que garantizan y protegen los derechos de los pueblos indígenas”. He ahí la treta política del negacionismo.
Las actitudes de Morales y de Gennuso, pero también de Arabela Carreras (JSRN), Miguel Ángel Pichetto (Juntos por el Cambio), Alberto Weretilneck (JSRN) y Lorena Matzen (UCR) -salvo el neuquino, todos participantes del inminente foro Consenso Bariloche- remiten a métodos que ya desnudara Frantz Fanon 60 años atrás: “el colono hace la historia y sabe que la hace. Y como se refiere constantemente a la historia de la metrópoli, indica claramente que está aquí como prolongación de esa metrópoli. La historia que escribe no es, pues, la historia del país al que despoja, sino la historia de su nación en tanto que ésta piratea, viola y hambrea. La inmovilidad a que está condenado el colonizado no puede ser impugnada sino cuando el colonizado decide poner término a la historia de la colonización, a la historia del pillaje, para hacer existir la historia de la nación, la historia de la descolonización”.

Frantz Fanon

En su antiguo territorio, hace más de 30 años que el pueblo mapuche decidió poner término a la trama nefasta de despojo y corrupción. Más temprano que tarde, se va a acabar la costumbre de negar.

(*) La Confederación Mapuche de Neuquén utiliza el grafemario Ragnileo para escribir en mapuzungun. El que utilizamos habitualmente para las crónicas de En Estos Días es el unificado, de ahí las diferencias que puedan encontrar el lector o lectora.
 

 


Bibliografía

Fanon, Frantz (1974): “Los condenados de la tierra”. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires.


Olascoaga, Manuel J. (1974): “Estudio topográfico de la Pampa y Río Negro”. EUDEBA. Lucha de fronteras con el indio. Buenos Aires.


Ruiz Moreno, Isidoro (2009): “Campañas militares argentinas. La política y la guerra. Luchas contra indios y sediciosos (1870-1884)”. Claridad. Buenos Aires.