Circule con precaución

por Lautaro Bentivegna

Llenas de baches, grietas, huellas profundas, con desprendimiento de asfalto, desmarcadas, las rutas son noticia a diario en el sur. Traen pérdidas económicas y se cobran vidas. Las provincias patagónicas se enfrentan de manera disímil al abandono del Estado Nacional: algunas canjean deuda por tramos a sanear, otras piden tomar el control de las obras o bachean “a como dé lugar”.

Imágenes: generadas por IA

Noviembre 2025

Un colectivo lleva un contingente de egresados a Bariloche. Un matrimonio cruza Chubut para conocer los campos de tulipanes en Trevelin. Un camión sobrecargado de arena va camino al yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén y otro lleva quesos costeando el atlántico hasta Comodoro Rivadavia. Cosas y seres humanos en movimiento, trabajadores e insumos, turistas y proveedores que todos los días atraviesan el valle de Río Negro, o el desierto pampeano, o la estepa santacruceña para llevar, traer y mover la vida y la economía de un país.

La mayoría llegará a destino sin complicaciones. Algunos se cruzarán con un bache o un pozo, romperán cubiertas y llantas, llamarán a una grúa para que los rescate. Viajes extendidos, viajes demorados, viajes cancelados. Los menos nunca llegarán. Las rutas nacionales que atraviesan la Patagonia se han transformado en eso: una lotería, una nueva oportunidad de tentar la suerte o la desgracia frente a la rueda del destino.

La red vial nacional -las rutas administradas por el Estado Argentino- suman un total de 40.950 kilómetros. En su gran mayoría, fueron construidas a partir de los años 60 y en ocasionales períodos mejoradas o ampliadas. Toda esa infraestructura unida en línea recta alcanza para darle al mundo una vuelta completa. En agosto pasado la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) reveló en un informe que toda esa infraestructura se está deteriorando. Que el país pierde plata todos los días por no mantener las rutas.

“La inversión en infraestructura vial ha sido históricamente baja en relación con las necesidades del país. Solo el 6 % de los ingresos por impuestos a los combustibles se destina a la red vial, lo que resulta insuficiente para sostener un plan de mantenimiento adecuado. En comparación con otros países de la región, Argentina invierte menos en infraestructura vial como porcentaje del PIB, lo que ha generado un rezago en el desarrollo y modernización del sistema de carreteras”, sostiene el informe de la CAC.

Los problemas más comunes en las rutas incluyen fisuras y baches en el pavimento, erosión y pérdida de material en caminos de ripio y dificultades para transitar en caminos de suelo natural, especialmente en épocas de lluvias. La falta de señalización, demarcación y mantenimiento adecuado de puentes y alcantarillas también representa un factor de riesgo para la seguridad vial.

La Cámara también dice que “al haber sido ejecutadas a mediados del siglo pasado, con fundaciones del tipo directas, han superado la mitad de su vida útil, o incluso cuentan con patologías de remediación muy costosa”.

Uno de los principales reclamos de los gobernadores patagónicos a la gestión nacional es que durante 2024 y 2025, el gobierno retuvo el impuesto a los combustibles y no garantizó los fondos para mantener la infraestructura. Sólo en 2025, el Gobierno Nacional negó ingresos por más de USD 2.100 millones al no aplicar las actualizaciones correspondientes del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono.

Mantener la infraestructura vial en condiciones óptimas requiere una inversión anual estimada del 2% al 4% del stock de capital vial, lo que representaría entre 3.200 y 6.500 millones de dólares por año.

En la región patagónica el costo de mantenimiento anual para la rutas nacionales es de 374 millones de dólares para rutas de calzada simple, 9 millones de dólares para autovías y 22 millones de dólares para caminos de ripio. El costo de recuperación de las rutas calzadas simples 4.735 millones de dólares, los caminos de autovía 208 millones de dólares, y de ripio 168 millones de dólares.

Es la región que más recursos necesita superando al resto de las regiones (Región Buenos Aires, Región Pampeana, Región Noroeste, Región Cuyo, Región Noreste).


La Pampa

El Distrito 21 de Vialidad Nacional (VN) -La Pampa- está prácticamente paralizado desde 2024. Con 141 trabajadores -entre planta permanente y contratados- sólo hay 25 trabajadores abocados al mantenimiento de los 1.600 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan la provincia, distribuidos en 5 campamentos permanentes. Actualmente sólo realizan mantenimiento de rutina, corte de pasto y bacheo en frío.

A principios de noviembre, el ministro de Economía Luis Caputo anunció que el Gobierno Nacional avanzará “con la segunda Etapa de la Red Federal de Concesiones y lanza la licitación pública nacional e internacional para dos nuevos tramos”, entre los que se encuentra la Ruta Nacional 5. Son en total 547 kilómetros que unen Luján con Santa Rosa y que en algunos tramos se encuentran muy deteriorados.

“Celebramos el anuncio, pero para nosotros es un lifting, lo tomamos como tal”, dice Sergio Romero, integrante del Colectivo “Autovía Ruta 5”, que integran vecinos de La Pampa y la provincia de Buenos Aires. Hace años piden obras de infraestructura sobre la ruta nacional que se cobró más de 500 vidas en los últimos 10 años.

En octubre los vecinos acudieron a una audiencia pública no vinculante en la que se presentaron los pliegos licitatorios de la RN 5, opinaron pero el Gobierno Nacional avanzó con el proyecto original. La repavimentación por tramos y la privatización de las rutas que de concretarse quedarán en manos de empresas nacionales o internacionales. La implementación de peajes es uno de los objetivos establecidos.

“Rutas en mal estado hubo siempre. Pero antes las mantenían. En el último tiempo se rompieron un montón. Las lluvias y los camiones que van con sobrepeso aceleran el deterioro. Y nunca falta el camionero distraído que muerde una banquina y pierde el control del camión. La rueda que viene con velocidad se entierra por el peso y es muy fácil volcar”, dice Federico Torres (37), camionero que desde el 2013 trabaja para Monte Ralo, una firma de General Campos, La Pampa, que elabora lácteos. Tres veces por mes, Torres lleva sardos, cremosos, y masa para mozzarella al sur patagónico por la ruta 22, la ruta 3 hasta Trelew, y la ruta Nacional 35 hasta Bahía Blanca.

“Para los camioneros cambiar de ruta no es negocio. Prefieren ir más despacio antes de gastar más combustible”, dice el pampeano que en la última década rompió palieres, cubiertas y cortó correas por no poder esquivar un pozo. “Nunca vi las rutas tan malas”.

El choque en el que murieron 4 pampeanos en julio de este año movilizó al intendente de 25 de Mayo (La Pampa). Días después de la tragedia, junto a la intendenta de Catriel (Río Negro), Daniela Salzotto, los jefes comunales reclamaron ante la Dirección Nacional de Vialidad la reparación de la ruta 151. Los intendentes llevaron a Buenos Aires una voluminosa carpeta que reunía más de 20 años de pedidos y estadísticas oficiales de siniestros y muertes. La respuesta fue categórica: “No hay plata”.

Esta semana la Municipalidad de 25 de Mayo decidió avanzar con trabajos de arreglo y mantenimiento de las banquinas. La decisión es "un esfuerzo excepcional" destinado a mejorar la seguridad vial. La gestión del gobernador Sergio Ziliotto solicitó formalmente administrar unos 600 kilómetros de rutas nacionales, pero la administración del presidente Javier Milei aún no respondió.

“Es tremendo lo que estamos pasando este año. No paramos. La siniestralidad se ha triplicado en la Ruta 5”, dice Silvia González, presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas (EA), una organización fundamental a la hora de asistir a las familias involucradas en tragedias viales. EA no solo se encarga del acompañamiento psicológico y jurídico, sino también de gestionar, por ejemplo, el traslado de los cuerpos a su provincia de origen.

Datos del Informe de Siniestralidad Fatal del 2024 (actualizados a junio 2025) por la Dirección de Estadística Vial de la Secretaría de Transporte dan cuenta que “la mitad de la siniestralidad ocurre en rutas” y que “6 de cada 10 siniestros fatales se debe a una colisión”. Del mismo informe se desprende que el 55% de los muertos en siniestros viales en Argentina “tiene entre 15 y 34 años” y que “el 83% son varones”. En La Pampa casi la mitad de las muertes por siniestros viales en 2025 ocurrieron en Rutas Nacionales.


Santa Cruz

A semanas de las elecciones de medio término del pasado 26 de octubre y ante la paralización de la obra pública del Estado Nacional, el jefe de Gabinete de Ministros de la provincia de Santa Cruz, Daniel Álvarez, anunció que la administración del gobernador Claudio Vidal (PRO) asumirá el mantenimiento y la gestión de la Ruta 3 y de tramos de la 40. Lo dijo así: “No podemos esperar a que los demás vengan a resolver nuestros problemas (…). Se ejecutarán obras a como dé lugar”.

El eje de la discusión pasa por el tramo de la Ruta 3 entre la ciudad de Caleta Olivia y Ramón Santos, en el límite con la provincia de Chubut, un tramo esencial para la actividad petrolera, minera y pesquera. En poco más de 50 kilómetros hay sectores muy deteriorados, y cuyo trazado está incluido en un proyecto de mejora que quedó sin finalizar.

El 6 de noviembre el Distrito Vial Río Gallegos informó que durante “la jornada de ayer se llevaron adelante trabajos de bacheo sobre la Ruta Nacional N°40, en el tramo comprendido entre el Aeropuerto y el sector de Barrios Altos”. En las tareas de reparación de la ruta participaron alumnos del AIP, “quienes realizaron prácticas profesionalizantes en el marco del convenio firmado entre la institución educativa y Vialidad Provincial”. Estudiantes de un colegio secundario bacheando una ruta nacional. Bacheo “a como dé lugar”.

Chubut

En junio de este año, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, advirtió que pretendía cobrarles una tasa a los camiones chilenos que usen la ruta 40. Ocurre que Chile se encuentra limitado en su propio territorio desde Puerto Montt hacia el sur (Puerto Natales y Punta Arenas), la geografía se convierte en un archipiélago poblado de fiordos, montañas y glaciares.

En la actualidad unos 25 mil camiones chilenos cruzan por las rutas argentinas cada año, en la macro área sur que componen Comodoro Rivadavia, Esquel, Bariloche, Villa La Angostura y Paso Cardenal Samoré.

“Los camiones extranjeros utilizan esa ruta todos los días y son, en gran parte, responsables de su desgaste”, afirmó el mandatario provincial. Torres esperaba poder saltarse el acuerdo firmado en 1974 entre Chile y la Argentina que aseguraba la libre circulación de los camiones en ambos territorios. El proyecto no prosperó.

En Chubut hay 2.100 kilómetros de rutas nacionales y las obras importantes de infraestructura vial comenzaron a paralizarse en el segundo tramo del gobierno de Alberto Fernández. “Hasta entonces veníamos bien. Había 10 0 15 obras en marcha. Hoy sólo quedan 5 que están en manos de la provincia”, dice un trabajador del Distrito 13 de Vialidad Nacional.

La administración de Ignacio Torres se hizo cargo de algunas obras viales a partir del Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas entre el Estado Nacional y la Provincia, un programa que implica el canje de deuda entre Nación y Provincia. Así está por finalizar el último tramo de la autovía Puerto Madryn-Trelew, una obra muy requerida de 65 kilómetros entre las dos ciudades chubutenses.

Otra de las obras urgentes es el tramo de 42 kilómetros entre Facundo y Los Tamariscos, sobre la Ruta Nacional 40. El 29 de septiembre se anunció la licitación que implicará una inversión superior a 20 mil millones de pesos y tiene un plazo de ejecución de 18 meses. La obra ya se licitó infructuosamente en tres oportunidades.

Asimismo, el mandatario firmó el acta de inicio de obra de la Malla N° 632, que comprende trabajos sobre la Ruta 40 desde la Estancia La Paulina hasta el acceso a Esquel, y sobre la Ruta 259, desde esa ciudad hasta Trevelin, por un monto superior a los 50 mil millones de pesos y el mejoramiento integral de la Ruta Nacional 3 en cercanías de Comodoro Rivadavia.

“Quieren poner puestos integrales de control, balanzas para pesar camiones en Esquel y otros puntos. Pero además de los camiones, hay que tener en cuenta que la cantidad de vehículos que transita por la RN 40 no es la misma que hace dos décadas. El tránsito medio anual en la Patagonia creció, pero sigue siendo bajo. Para las empresas privadas, las que podrían mantenerlas y recaudar con peajes, la zona no es redituable. Nunca recuperarían la inversión”, agregó el trabajador de VN de Chubut.

Tierra del Fuego

En Tierra del Fuego hay sólo una Ruta Nacional. La RN3 “Comandante Luis Piedrabuena” es un problema federal. Une 5 provincias -Buenos Aires, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego- y se extiende, en gran parte, costeando el atlántico. Comienza en Lomas del Mirador -provincia de Buenos Aires- y culmina en el puente sobre el Río Lapataia en un recorrido de 2.674 kilómetros que se interrumpe por el Paso Fronterizo Integración Austral. Pero luego continúa en Tierra del Fuego para unir las dos principales ciudades de la provincia: Ushuaia y Río Grande.

En los últimos años el lugar se ha convertido en un camino minado. Para circular entre la zona de Río Valdez y el acceso al Lago Fagnano se requiere máxima precaución. En algunos tramos los conductores invaden la mano contraria para esquivar los pozos.

A principios de octubre el director provincial de Seguridad Vial, Sergio Gamarra, informó que las condiciones de circulación “representan un riesgo permanente. No hablamos de simples baches, sino de cráteres que obligan a esquivar con maniobras riesgosas”. Ante el reclamo la delegación de Vialidad Nacional retomó el bacheo en frío: un procedimiento provisorio que no resiste mucho tiempo.

Río Negro

El Distrito 20 de Vialidad Nacional tiene en Río Negro 150 empleados, pero sólo 70 están abocados a la conservación de las rutas y apenas 10 están concentrados en las áreas más críticas. En la provincia gobernada por Alberto Weretilneck hay 2.400 kilómetros de rutas nacionales. Las más complicadas: la ruta 22, la 40 y la 151 que une a La Pampa con Río Negro.

“Se hace lo que se puede con lo que se tiene”, dice un trabajador de VN rionegrino. “El 75% de la Ruta Nacional 151 necesita reparación. Esta semana se hará bacheo en caliente desde el kilómetro 100 al 120. Pero lo que se requiere es una obra, nosotros estamos haciendo conservación”. La zona crítica de la 151 comienza en el kilómetro 109.

La Ruta 22 es la otra gran preocupación del Gobernador Weretilneck. “La traza requiere intervenciones, desde Godoy hasta Cipolletti. Entre Chichinales y Choele Choel hay ahuellamientos, ondulaciones. Esta ruta es muy importante porque por ahí salen las frutas hacia el puerto. El deterioro de los últimos años tiene que ver con los camiones que llegan a Vaca Muerta con sobrepeso, violando toda normativa”, añadió el trabajador de VN.

El 14 de noviembre quedó firme la sentencia que ordenó a Vialidad Nacional la reparación urgente de la Ruta Nacional 40 entre Bariloche y El Bolsón. La acción de amparo colectivo fue impulsada en 2023 por el entonces senador –y actual gobernador– Weretilneck y diversas entidades provinciales y locales debido al deterioro crítico de la ruta, en particular esos 120 km entre ambos destinos turísticos.

Ahora, con la sentencia firme, corre el plazo para que Vialidad ejecute obras inmediatas y presente informes técnicos obligatorios que garanticen la seguridad del tramo.

Según detallaron desde el gobierno rionegrino, entre las obligaciones más urgentes figuran la reparación de pozos, grietas, ahuellamientos y deformaciones peligrosas; la corrección de los descalces de banquinas; la reposición de la señalización horizontal en los sectores intervenidos; y la colocación de señalización vertical diurna y nocturna en curvas, badenes, zonas con riesgo de derrumbe y demás puntos críticos. Todas estas intervenciones deben realizarse sin reprogramaciones ni demoras administrativas.

Inesperadamente, el flamante ministro del Interior Diego Santilli junto al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recibieron la semana pasada al gobernador de Río Negro Alberto Weretilneck y acordaron una agenda conjunta para avanzar en la reparación de las rutas nacionales 22, 23, 151 y 40; y al uso de las vías del Alto Valle para poner en marcha el Tren del Valle. Un día después de la reunión, comenzaron los trabajos en la ruta 151: maquinaria de Vialidad Nacional en la “Chacra Uriburu”, el kilómetro 110 de la RN, al sur de Colonia Catriel, por donde está el ingreso al yacimiento Medanito.

Neuquén

La provincia de Neuquén tiene más de 1.500 kilómetros de rutas nacionales y, allí también, la 40 es la más complicada, entre Villa La Angostura y Barrancas. En un tramo hay peligro de derrumbe de rocas y desde Pichi Traful hasta San Martín de los Andes está muy desmejorada.

“La ruta 22 desde la Rinconada a Zapala, está muy mal en dos o tres tramos. La ruta se agrietó y no ves los baches. Si caés es como tragarse un cordón cuneta. En otros tramos el asfalto tiene muchas fisuras, es como una piel de lagarto. Desde Las Lajas hasta Chos Malal, a la altura de Bajada del Agrio, es el peor tramo”, dice un ex trabajador del Distrito 12 de Vialidad Nacional.

Hace algunos días, repentinamente, la ruta 40 fue bacheada en frío en algunos tramos cercanos a Villa La Angostura para darle la bienvenida a una caravana exclusiva de 60 vehículos Ferrari que recorrió los 7 lagos entre el 16 y el 24 de noviembre.

La Ferrari Cavalcade Adventure 2025 reúne a coleccionistas y empresarios de alto perfil de Estados Unidos, Japón, China, Alemania, Austria, Dinamarca, Australia, Emiratos Árabes Unidos, Bélgica, España e Italia. El evento se opacó el segundo día porque hubo autos que circularon a más de 200 kilómetros por hora e incluso uno -valuado en 380 mil dólares- volcó.

Para los jeques y empresarios que realizaron la travesía, también se inauguró el puente de La Rinconada sobre el río Collón Curá, una obra de infraestructura clave para la conectividad de la región, que tardó casi dos décadas, entre demoras, paralizaciones y cambios de empresa.

El futuro incierto

El acercamiento del gobierno nacional a las provincias no es casual y tiene un objetivo claro: la aprobación del Presupuesto 2026. Por primera vez, el presidente Javier Milei no prorrogó el cálculo del año anterior y envió al Congreso una ley que está en plena negociación con los mandatarios provinciales. Sobre la mesa -entre otros temas- está el futuro de las rutas que atraviesan la Patagonia.

Mientras tanto, dos amigas viajan a Puerto Madryn para conocer las ballenas, una familia mira por la ventanilla a una manada de guanacos en el Parque Nacional Lihuel Calel y un grupo de esquiladores regresan cargados de lana por la ruta 40. Personas y cosas, la vida moviéndose por un camino incierto.